Las galaxias antiguas carecen de los elementos para la vida
Una galaxia lejana contiene menos del uno por ciento del oxígeno de nuestro sol, revelando una época en la que el universo era un desierto químico.
Durante el primer milenio de millones de años tras el Big Bang, el universo carecía de carbono y oxígeno. Estos elementos son fundamentales para la química compleja y la vida biológica. Las primeras estrellas se formaron a partir de una mezcla simple de hidrógeno y helio, los únicos elementos abundantes en aquel entonces.