Los cohetes de metano son más fáciles de repostar que los de hidrógeno
Las empresas aeroespaciales están sustituyendo el hidrógeno por metano porque es más económico de enfriar y mucho más difícil de filtrar.
Durante décadas, los cohetes más potentes utilizaron hidrógeno líquido para alcanzar las estrellas. Aunque el hidrógeno es ligero y eficiente, gestionarlo en tierra es sumamente complejo. Para mantenerlo en estado líquido, los ingenieros deben enfriarlo a unos asombrosos 240 grados bajo cero Celsius.