El parabrisas limpio es una señal de colapso ecológico
Mucho antes que los científicos, los conductores europeos notaron un cambio inquietante: sus coches permanecían intactos tras horas de viaje por paisajes que antes rebosaban vida.
Durante décadas, viajar por carretera en verano implicaba detenerse cada pocas horas para limpiar una densa capa de insectos del cristal. Hoy, los conductores europeos notan que sus parabrisas permanecen inquietantemente limpios tras recorrer cientos de kilómetros. Este cambio, conocido como el 'fenómeno del parabrisas', fue la primera señal de alerta sobre un colapso biológico masivo.