Los microplásticos flotantes están aprendiendo a crear sus propias nubes
Pequeños fragmentos de residuos sintéticos flotan en la atmósfera superior, imitando al polvo y la sal para provocar lluvias y alterar el reflejo de la luz solar.
A gran altura sobre la costa de Asia Oriental, un grupo de investigadores ha descubierto algo inquietante. Los restos microscópicos de bolsas y botellas ya no solo contaminan el océano. Estos fragmentos miden entre 0,1 y 1 micrómetro. Al ser tan ligeros, el viento los eleva hasta la atmósfera inferior, donde actúan como semillas accidentales de nubes.