Los primeros relojes de las catedrales solo tenían una manecilla
En la Edad Media, los monjes vivían al ritmo del sol y las campanas, viendo el tiempo como un ciclo espiritual y no como una secuencia de minutos precisos.
Antes de la era industrial, el tiempo era un servicio público que se medía a grandes rasgos. En el siglo XIII, los primeros relojes de las catedrales contaban con una sola manecilla. Esta recorría lentamente la esfera para marcar únicamente las horas.
Seguir Leyendo en la App
4 párrafos más · más un cuestionario de 3 preguntas