Los ríos se calientan y pierden el aliento en silencio
Los ríos pierden oxígeno como un refresco caliente pierde su gas, creando desiertos acuáticos donde las especies más sensibles ya no pueden sobrevivir.
Un análisis global de 21,000 sistemas fluviales revela que casi el 80 por ciento de ellos está perdiendo oxígeno de forma constante. Aunque solemos preocuparnos por el nivel o la claridad del agua, la verdadera crisis se oculta en su química. El oxígeno disuelto es la pequeña fracción de gas que los peces respiran. Este elemento es sumamente sensible a los cambios de temperatura.