Los microchips dependen de un tipo específico de petróleo
Inventos
La inteligencia artificial más avanzada del mundo depende de un derivado del petróleo de Oriente Medio para grabar circuitos con precisión atómica.
Para fabricar microchips con componentes de apenas 2 nanómetros, los ingenieros recubren láminas de silicio con una resina sensible a la luz llamada fotorresistencia. Esta sustancia crítica se obtiene de una fracción específica del petróleo crudo conocida como nafta. Actualmente, Japón controla más del 90 % del mercado de fotorresistencias de alta gama.