Maniobras por gravedad: trenes que ruedan cuesta abajo para ahorrar energía
Cuando el sistema de transporte de Londres se detiene, los ingenieros recurren a un truco físico centenario para organizar trenes de 1.200 toneladas sin gastar una sola gota de combustible.
En el depósito de Neasden, en Londres, la red ferroviaria más sofisticada del mundo confía en la fuerza más simple del universo: una suave pendiente. Cuando los ingenieros deben estacionar cientos de vagones en 150 kilómetros de vías, utilizan desvíos por gravedad. Simplemente dejan que los vagones desacoplados rueden hasta su posición sin ayuda mecánica.
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