Los chalecos salvavidas del Titanic eran de corcho macizo
El equipo de seguridad victoriano confiaba en la flotabilidad natural de la corteza de árbol, capaz de mantener a un adulto a flote durante dos días enteros en mar abierto.
Cuando el Titanic zarpó en 1912, su equipo de seguridad más avanzado dependía de una tecnología inventada casi sesenta años antes. Cada uno de los 3.500 chalecos a bordo estaba relleno con casi tres kilos de gránulos de corcho macizo cosidos en lona gruesa.
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