La defensa antimisiles moderna: un duelo de 90 segundos
Tecnología
Mientras una bala viaja a la velocidad del sonido, un interceptor moderno debe alcanzar un objetivo diez veces más rápido, como si se intentara golpear una aguja con otra en pleno vuelo.
Un misil balístico que desciende desde el espacio viaja a cuatro kilómetros por segundo. Esto deja al sistema de defensa menos tiempo para reaccionar que lo que dura un anuncio publicitario. Para detenerlo, los radares terrestres deben detectar un objeto del tamaño de una tostadora a 300 kilómetros de distancia.