Las bombas de calor mueven más energía de la que consumen
Mientras que un calefactor estándar convierte electricidad en calor, estos sistemas funcionan como una cinta transportadora que extrae calor gratuito del suelo para multiplicar su energía.
La mayoría de los calefactores eléctricos tienen un límite físico insuperable. Nunca pueden generar más de una unidad de calor por cada unidad de electricidad que consumen. Las bombas de calor rompen esta regla al actuar como recolectoras térmicas en lugar de creadoras. En vez de quemar combustible, utilizan un refrigerante para capturar el calor del aire exterior o del suelo subterráneo, que se mantiene a unos constantes 10 grados Celsius. Luego, bombean ese calor hacia el interior. Esto les permite entregar hasta cinco veces más energía de la que necesitan para funcionar.