Las leyes de obscenidad actuales nacieron en el teatro romano
La batalla legal por un beso en la Turquía moderna está impulsada por un fantasma lingüístico del teatro romano que convirtió actos privados en delitos públicos.
La palabra 'obsceno' proviene del término latino 'scaena', que significa escenario. En la Antigua Roma, ciertos actos se consideraban tan íntimos que verlos en público degradaba el alma. Esta restricción teatral se transformó con el tiempo en leyes diseñadas para vigilar la moral de las masas. Hoy, esa lógica persiste en el artículo 226 del código penal turco. Bajo esta norma, compartir la imagen de un simple beso puede castigarse con tres años de prisión.
Hay más sobre esta historia — abre la app para seguir leyendo.