El campo de entrenamiento principal de sus células inmunitarias se encoge con la edad
La glándula del timo, lugar clave para entrenar las defensas del cuerpo, alcanza su tamaño máximo en la pubertad y luego se encoge de forma constante el resto de la vida.
Situado tras el esternón, el timo es una 'escuela' especializada. Allí se elimina el 95% de las células T mediante una selección rigurosa para evitar que ataquen al propio cuerpo. Al llegar a la vejez, el timo se ha encogido un 90%. Gran parte de su tejido funcional es reemplazado por grasa.
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