El Partenón carece de líneas rectas para corregir las ilusiones ópticas del ojo humano
Los arquitectos del Partenón usaron curvas sutiles y columnas inclinadas para contrarrestar ilusiones ópticas. Así, lograron que el templo pareciera perfectamente recto y equilibrado a la vista.
Aunque parece una estructura rígida y geométrica, el Partenón no tiene prácticamente ninguna línea recta. Los arquitectos aplicaron la 'éntasis' para corregir errores de percepción. Curvaron las columnas de 11 metros hacia afuera unos 6 centímetros para que no parecieran cóncavas.
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