Las tortugas carey sobreviven comiendo esponjas tóxicas similares al vidrio
La tortuga carey ha desarrollado la capacidad única de consumir esponjas tóxicas y abrasivas, una dieta que resultaría fatal para casi cualquier otro animal marino.
La tortuga carey (Eretmochelys imbricata) ocupa un nicho ecológico muy especializado al alimentarse casi exclusivamente de esponjas marinas. Estas esponjas se defienden con una matriz de agujas de sílice similares al vidrio, llamadas espículas, y toxinas potentes.
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