Los reactores nucleares pueden alcanzar la inmortalidad mediante una capa microscópica de óxido protector
Los reactores nucleares pueden operar de forma indefinida gracias a una capa microscópica de óxido de cromo. Esta película protege los componentes internos de la corrosión del agua a alta presión y temperatura.
El reactor Gori-2 en Corea del Sur utiliza un proceso de pasivación de aleaciones especiales. Esto crea una capa de óxido de cromo de solo 1 a 5 micras de espesor. Al controlar la química del agua a 300 grados Celsius, los ingenieros forman un escudo molecular. Este escudo reduce la corrosión por tensión a un ritmo casi inexistente.