El ARN mensajero modificado puede enseñar al sistema inmunitario a ignorar moléculas extrañas
Al alterar químicamente el ARN mensajero para evadir la detección inmunitaria, los investigadores transformaron un descubrimiento de 2005 en una plataforma para vacunas y tratamientos oncológicos eficaces.
La base molecular de las vacunas de ARNm modernas reside en un hallazgo de 2005 de Drew Weissman y Katalin Karikó. En la Universidad de Pensilvania, descubrieron que modificar los nucleósidos evitaba que el sistema inmunitario destruyera el ARN extraño. Esta ingeniería química precisa permite que el cuerpo reconozca instrucciones sintéticas como seguras.