Los misiles térmicos rastrean objetivos comparando el escape del motor con el cielo helado
Los misiles térmicos modernos logran una precisión letal al detectar diferencias extremas de temperatura. Comparan el escape del motor con el fondo helado de la atmósfera.
Los buscadores infrarrojos pasivos fijan sus objetivos mediante el contraste térmico. Comparan los gases de escape de 800 a 1,200 grados Celsius con el cielo a -50 grados. Estos sistemas operan sin emitir señales de radar. Esto permite que los misiles ataquen a velocidades de Mach 2.