Las naves espaciales modernas usan uniones de cristal en capas para duplicar la eficiencia solar
Las misiones al espacio profundo usan celdas de arseniuro de galio. Estas captan múltiples longitudes de onda y duplican la eficiencia energética tradicional. Además, resisten las temperaturas extremas del entorno lunar.
La nave Orion de la NASA usa celdas solares de arseniuro de galio. Estas logran una eficiencia del 30%, el doble que el silicio estándar. Gracias a sus uniones de cristal en capas, captan más luz. Generan más de 11 kilovatios de energía.