Las sociedades usan la inclinación del eje terrestre para ganar una hora extra de sol
Al adelantar los relojes, las sociedades modernas aprovechan la inclinación terrestre de 23.5 grados. Así extienden la luz del día artificialmente. Esto alinea la actividad humana con la posición solar para maximizar la productividad y el ahorro energético.
El horario de verano es una manipulación astuta de la mecánica planetaria. Aprovecha la inclinación de 23.5 grados del eje de la Tierra. Al adelantar los relojes una hora en verano, capturamos más luz solar vespertina. Esto ocurre gracias a la orientación del planeta hacia el sol.