Pequeños discos magnéticos procesan información usando ondas que imitan al cerebro humano
Discos magnéticos de pocos cientos de nanómetros usan ondas de espín para procesar datos. Consumen mínima energía e imitan las oscilaciones rítmicas del cerebro.
Investigadores descubrieron que discos microscópicos de níquel y hierro procesan información mediante magnones. Estas son ondas colectivas de espines electrónicos. Al aplicar un microvatio de potencia, el núcleo de estos vórtices magnéticos comienza a orbitar. Esto crea peines de frecuencia que funcionan como armónicos musicales.
Hay más sobre esta historia — abre la app para seguir leyendo.