El gas natural debe enfriarse a menos 162 grados para su transporte
Para transportar gas por el océano, se debe enfriar a unos asombrosos 162 grados bajo cero. Este proceso reduce el gas a una mínima fracción de su volumen original.
Transportar gas natural requiere una hazaña enorme de la termodinámica. Para que el viaje sea viable, el gas se enfría a -162 °C. Esto lo transforma en líquido y reduce su volumen 600 veces. Así, los barcos cisterna pueden llevar grandes cantidades de energía por todo el mundo.
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