En 1901, el Protocolo Bóxer impuso una deuda asombrosa a China para terminar una rebelión
Tras un levantamiento violento contra la influencia extranjera, la dinastía Qing firmó un tratado de paz devastador. Este impuso una multa financiera masiva y debilitó permanentemente al imperio chino.
El 7 de septiembre de 1901, el Protocolo Bóxer terminó oficialmente la Rebelión de los Bóxers. Este fue un levantamiento violento en China contra los extranjeros y los cristianos. El tratado fue un golpe humillante para la dinastía Qing. Les obligó a pagar 450 millones de taeles de plata como reparaciones a once naciones.
Hay más sobre esta historia — abre la app para seguir leyendo.