Los barcos de la antigua Roma tenían cascos recubiertos de plomo para evitar daños por bromas
Los constructores romanos protegían sus grandes barcos envolviendo los cascos con láminas de plomo. Esto creaba una barrera tóxica contra los destructivos moluscos conocidos como bromas.
Los ingenieros romanos desarrollaron un método avanzado para proteger sus flotas mercantes del Teredo navalis. Este molusco perforador de madera podía destruir un barco en pocos meses.
Hay más sobre esta historia — abre la app para seguir leyendo.
Seguir Leyendo en la App
3 párrafos más · más un cuestionario de 2 preguntas