El enorme cráneo del Triceratops funcionaba como un aire acondicionado complejo
El icónico cráneo de tres cuernos del Triceratops tenía una red compleja de vasos sanguíneos y conductos nasales. Este sistema regulaba su temperatura corporal interna.
El Triceratops usaba su gran cráneo y su gola como un intercambiador de calor biológico. Esto evitaba que su cerebro se sobrecalentara. Los investigadores creen que el aire pasaba por sus grandes cavidades nasales. Este aire enfriaba la sangre que circulaba por una red de vasos sanguíneos.
Hay más sobre esta historia — abre la app para seguir leyendo.