El vidrio es un líquido detenido que nunca llega a congelarse
El vidrio es un sólido amorfo en lugar de un sólido puro. Por esta razón, tras siglos de exposición a la gravedad, los ventanales de las iglesias antiguas suelen ser más gruesos en la base.
Aunque las ventanas no se derriten bajo el sol, carecen de la estructura atómica rígida y ordenada de los sólidos auténticos, como el diamante o la sal. Durante su fabricación, el vidrio se enfría con tal rapidez que sus moléculas quedan atrapadas en un estado de desorden caótico. Es como si una multitud de personas quedara paralizada de repente en pleno movimiento.
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