El aceite de hígado de bacalao curó una enfermedad que debilitaba los huesos
El aceite de hígado de bacalao, un remedio histórico, previno eficazmente el raquitismo. Su vitamina D fue vital para la salud nutricional y el desarrollo óseo.
El aceite de hígado de bacalao, rico en vitamina D, previno históricamente el raquitismo. Esta enfermedad infantil causaba huesos blandos y débiles. También provocaba deformidades como piernas arqueadas. La vitamina D es crucial para absorber calcio. Esto es esencial para un desarrollo óseo saludable. En la década de 1920, los científicos confirmaron su poder. El raquitismo empeoraba por la falta de sol y mala dieta. Este descubrimiento redujo drásticamente el raquitismo. Esto ocurrió en las naciones industrializadas. Hoy, sigue siendo una fuente natural de vitamina D. También aporta omega-3 y vitamina A. Además, apoya la función inmune y la salud ocular.