Los combustibles fósiles son luz solar antigua, enterrada por siglos
Nuestro mundo funciona con combustibles fósiles. Son plantas y organismos antiguos transformados por millones de años de calor y presión. Esto ocurrió en las profundidades de la Tierra.
El carbón, el petróleo y el gas natural son energía solar almacenada. Provienen del pasado lejano de la Tierra. Estos combustibles fósiles se formaron durante millones de años. Se originaron de plantas antiguas y vida marina, enterradas profundamente. Durante la era Carbonífera, hace unos 300 millones de años, la vegetación exuberante y pequeños organismos murieron. Fueron cubiertos por sedimentos. Protegidos del oxígeno, el calor y la presión transformaron esta materia orgánica. Se convirtieron en los compuestos ricos en energía que extraemos hoy. Este proceso lento explica por qué los combustibles fósiles son finitos. Representan una instantánea de la vida prehistórica. Su uso impulsó revoluciones, pero también contribuye al cambio climático. Esto destaca la necesidad de energía renovable.