El cambio climático ayuda a las especies invasoras a dominar
El cambio climático permite que las especies invasoras invadan las plantas nativas. Esto altera los ecosistemas y reduce la biodiversidad. También aumenta los riesgos de incendios forestales a nivel mundial.
A medida que nuestro planeta se calienta, las especies invasoras alteran cada vez más las comunidades de plantas nativas. Temperaturas más cálidas y patrones de lluvia alterados crean condiciones perfectas. Las temporadas de crecimiento más largas también favorecen su rápida propagación. Estas plantas no nativas compiten con la flora local por recursos vitales. Luchan por la luz solar y el agua, lo que lleva a una pérdida significativa de biodiversidad. Por ejemplo, la grama de cebada prospera en las tierras áridas y cálidas del oeste de EE. UU. Esto alimenta incendios forestales más frecuentes e intensos. Esta alteración debilita los ecosistemas. Los hace menos resistentes y amenaza la seguridad alimentaria mundial.