La deforestación libera rápidamente carbono almacenado
La deforestación libera rápidamente grandes cantidades de carbono almacenado. Convierte los sumideros naturales en grandes emisores. Esto acelera significativamente el calentamiento global.
Cuando se talan los bosques, el carbono de los árboles y el suelo se libera rápidamente. Este carbono se convierte en dióxido de carbono, un potente gas de efecto invernadero. Los árboles absorben CO2 de forma natural. La deforestación, por agricultura y desarrollo, convierte estos sumideros en emisores rápidos. Este proceso inyecta grandes cantidades de CO2 al aire en días o meses. Esto es diferente al ciclo natural lento del carbono. La deforestación causa el 10-15% de las emisiones globales anuales. Esto empeora significativamente el cambio climático. Proteger y restaurar bosques podría secuestrar un tercio del CO2 necesario. Esto ayudaría a limitar el calentamiento a 1.5 grados Celsius.