Las ardillas plantan bosques al olvidar sus nueces
Las ardillas entierran miles de nueces para el invierno. Sus reservas olvidadas brotan y se convierten en árboles. Así regeneran bosques sin saberlo. Esto sostiene ecosistemas en un ciclo natural notable.
Las ardillas, como la ardilla gris oriental, entierran miles de nueces cada año. Así almacenan comida para el invierno. Este comportamiento de esconder dispersamente significa que cavan pequeños agujeros y cubren las nueces. Pero a menudo olvidan dónde las escondieron. Una sola ardilla puede enterrar hasta 10.000 bellotas anualmente. Muchas de estas reservas olvidadas brotan y se convierten en árboles nuevos.
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