Los hurones cazan roedores por el olfato en espacios reducidos
Los hurones, mustélidos esbeltos, cazan roedores en madrigueras estrechas. Usan su potente olfato para rastrear presas. Esta habilidad ha sido valorada por humanos durante siglos.
Los hurones son cazadores expertos. Usan sus cuerpos delgados y flexibles para moverse en madrigueras estrechas. Son como sus parientes las comadrejas. Estos carnívoros miden entre 45 y 60 centímetros de largo. Se cuelan por túneles de solo unos centímetros de ancho. Así ahuyentan a presas como ratas y ratones. Su agudo sentido del olfato es muy superior al humano. Los guía en ambientes oscuros y confinados. Esta antigua habilidad de caza llevó a su domesticación. Esto ocurrió alrededor del siglo VIII en Europa para el control de plagas. Hoy, los hurones domésticos a menudo canalizan estos instintos. Lo hacen en comportamientos juguetones. Esto nos recuerda su herencia de exploradores de madrigueras.