Los cuernos de antílope son radiadores vivientes
Ciertos cuernos de antílope actúan como radiadores vivientes. Expandiendo los vasos sanguíneos, liberan el exceso de calor. Regulan la temperatura corporal en ambientes extremos.
Algunas especies de antílopes, como el oryx, usan sus cuernos para enfriarse. Estos cuernos tienen redes intrincadas de vasos sanguíneos. Se expanden cuando la temperatura corporal del animal sube. Este aumento del flujo sanguíneo convierte los cuernos en radiadores eficientes. Liberan el exceso de calor al aire abrasador de sus hogares desérticos. Esta adaptación inteligente les permite buscar alimento durante el día sin sobrecalentarse. Destaca cómo la evolución crea rasgos multifuncionales.