La selva del Congo respira por Europa
La inmensa selva del Congo absorbe tanto dióxido de carbono como Europa emite anualmente. Juega un papel vital en mitigar el cambio climático. También protege la biodiversidad global.
La vasta selva del Congo abarca seis naciones de África Central. Actúa como un sumidero de carbono colosal. Secuestra dióxido de carbono equivalente a las emisiones anuales de Europa. Absorbe entre 1.2 y 1.5 mil millones de toneladas métricas de CO2 cada año. Esta potencia natural regula el clima de nuestro planeta. Compensa una parte significativa de las emisiones globales. Además de almacenar carbono, esta selva es un punto clave de biodiversidad. Es el hogar de especies en peligro como los gorilas. Sin embargo, la deforestación amenaza con liberar este carbono almacenado. Esto aceleraría el cambio climático. Proteger la cuenca del Congo es crucial para los objetivos climáticos globales.