Un desierto se transforma en un humedal exuberante cada año
Cada año, las lluvias angoleñas transforman el árido delta del Okavango en Botsuana. Se convierte en un vasto y vibrante humedal interior. Esto crea un oasis único lleno de vida silvestre diversa.
El delta del Okavango en Botsuana cambia increíblemente cada estación. El árido desierto del Kalahari se convierte en un humedal interior vibrante. Este fenómeno único ocurre por las inundaciones de las lluvias angoleñas. Estas lluvias caen entre noviembre y marzo. Las aguas viajan lentamente por terreno llano. Llegan al delta de junio a octubre. Estas inundaciones cubren más de 15.000 kilómetros cuadrados. Crean un mosaico rico de canales e islas. A diferencia de la mayoría de los ríos, el Okavango no desemboca en el mar. Sus aguas se evaporan o se filtran en la arena. Este sitio Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO alberga una asombrosa variedad de vida silvestre. Incluye más de 400 especies de aves, elefantes y antílopes raros. Un ejemplo es el lechwe rojo. La inundación anual mantiene la vida en una región seca. Demuestra la notable capacidad de la naturaleza para crear oasis.