La primera pluma estilográfica usó un depósito de pluma de ave
En 1827, la primera pluma estilográfica con depósito de pluma de ave revolucionó la escritura. Acabó con la constante lucha de mojar la tinta. Así, allanó el camino para las plumas modernas.
¡Imagina escribir sin mojar la pluma constantemente! En 1827, John J. Parker patentó la primera pluma estilográfica de EE. UU. Tenía un innovador depósito de pluma de ave. Este diseño permitió la escritura continua. Fue un gran avance frente a las engorrosas plumas de mojar.