El abejorro puede morir por sobrecalentamiento durante las olas de calor
Adaptados al frío con un pelaje espeso y músculos potentes, estos polinizadores pueden morir literalmente por el calor interno cuando la temperatura ambiente supera los 30 °C.
Los abejorros son auténticas obras maestras de la evolución diseñadas para el frío. Sus cuerpos redondos y peludos están hechos para atrapar el calor. Además, sus potentes músculos de vuelo funcionan como calefactores internos, permitiéndoles volar en temperaturas que paralizarían a otros insectos.