Pintura facial conductora para monitorear el corazón y el cerebro
Al sustituir los sensores metálicos rígidos por tinta flexible con pigmentos, un grupo de investigadores ha creado electrodos médicos que parecen tatuajes y funcionan a pesar del movimiento y el sudor.
Los electrodos médicos convencionales suelen tener dificultades para adaptarse a la piel humana. Los sensores tradicionales dependen de contactos metálicos y geles adhesivos que pierden conexión con el movimiento, el sudor o el vello corporal. Estos componentes rígidos crean pequeños huecos de aire entre el sensor y la piel, lo que degrada la calidad de las señales eléctricas del corazón, los músculos o el cerebro.