Los coches eléctricos cargan al desacelerar
Los vehículos eléctricos usan el frenado regenerativo. Convierten la energía cinética de la desaceleración en electricidad. Esto recarga la batería y mejora la eficiencia.
Los vehículos eléctricos (VE) tienen un truco inteligente: el frenado regenerativo. Al levantar el pie del acelerador o pisar el freno, el motor eléctrico actúa como un generador. Convierte el movimiento del coche en electricidad. Esta energía, que normalmente se pierde como calor en los frenos tradicionales, vuelve a la batería. Esto la recarga eficazmente. Este proceso puede recuperar el 20-30% de la energía en la conducción normal. Aumenta la autonomía y reduce el desgaste de las pastillas de freno. Es especialmente eficiente en el tráfico urbano con paradas y arranques. Esto hace que los VE sean más sostenibles y prácticos para el uso diario.