La libertad de expresión protege a los animales mejor que la riqueza nacional
El compromiso de un país con el bienestar animal está más vinculado a las libertades políticas de sus ciudadanos que a su prosperidad económica.
A menudo se piensa que solo las naciones ricas pueden permitirse priorizar el bienestar animal. Sin embargo, el factor que mejor predice la existencia de leyes de protección animal es el nivel de libertad social de sus ciudadanos. Diversas investigaciones demuestran que el compromiso de un país con los derechos de los animales depende más de la libertad de expresión y la participación política que de su producto interno bruto.