Los pirarucú sincronizan su respiración para sobrevivir
Aunque cada pez tiene necesidades metabólicas únicas, los pirarucú jóvenes coordinan sus ascensos para que cientos de individuos respiren exactamente al mismo tiempo.
El pirarucú es uno de los peces de agua dulce más grandes del mundo, pero sus crías enfrentan una paradoja letal. Al poseer branquias y un pulmón primitivo, deben subir periódicamente a la superficie para tomar aire. Esta necesidad los convierte en blancos fáciles para las aves y otros depredadores terrestres que acechan en la orilla.