Rayos a menos de trece kilómetros obligan a evacuar estadios
Los protocolos de seguridad en los estadios de Norteamérica exigen la suspensión total del juego y una espera de treinta minutos por cada rayo cercano.
En Estados Unidos, los responsables deportivos siguen protocolos de seguridad estrictos establecidos por la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica. Si se detecta la caída de un rayo a menos de trece kilómetros de un estadio, el evento debe suspenderse de inmediato. Esto activa una cuenta regresiva obligatoria de treinta minutos, lo que obliga a los jugadores a retirarse a los vestuarios y a los espectadores a abandonar las gradas para refugiarse en los pasillos internos.