Los microbios de Ötzi, el hombre de hielo, siguen creciendo
Tras pasar 5.300 años congeladas en un glaciar alpino, las levaduras amantes del frío presentes en la famosa momia siguen biológicamente activas y reproduciéndose.
Ötzi, el hombre de hielo, no es solo una momia de 5.300 años de antigüedad, sino un ecosistema vivo en constante cambio. Su cuerpo se conserva en una cámara especial a -6 °C y con un 99 % de humedad para imitar el glaciar donde fue hallado. Sin embargo, los microbios que habitan sus restos no están del todo inactivos.