La inercia térmica permite enfriar casas de tierra compactada
Antiguos constructores en Turquía tallaron monasterios en roca volcánica para crear 'baterías térmicas' que mantienen 15 grados constantes frente al calor exterior.
En los acantilados de toba y caliza de Turquía central, antiguos arquitectos transformaron montañas en sistemas de climatización de alta precisión. Al tallar viviendas directamente en la roca, aprovecharon su elevada inercia térmica para crear una batería de calor natural. Durante el día, la roca densa absorbe la energía solar y evita que el interior se caliente. Por la noche, ese calor almacenado se libera lentamente hacia las habitaciones.