Las fronteras nacionales que cambian con el curso de los ríos
Tratados de paz centenarios dependen aún del movimiento impredecible del lodo y el agua, obligando a las comisiones fronterizas a rastrear cauces cambiantes con GPS y leyes antiguas.
En Europa central, una tormenta intensa puede desplazar técnicamente una frontera nacional. Durante siglos, ríos como el Rin y el Danubio marcaron los límites del Imperio romano. Hoy en día, estas aguas siguen dividiendo estados modernos. Cuando la erosión natural desgasta una orilla y deposita sedimentos en la otra, el centro del cauce se desplaza.