Las tiendas de conveniencia japonesas funcionan como potentes refugios térmicos
Estas omnipresentes tiendas de 24 horas actúan como botes salvavidas termodinámicos. Su refrigeración industrial ofrece un santuario constante a 22 grados para quienes escapan del asfalto abrasador.
Al entrar en un 'konbini' durante el sofocante verano de Tokio, la temperatura cae drásticamente de unos agobiantes 35 grados a unos frescos 22. Este alivio es posible gracias a una red de compresores industriales que actúan como una infraestructura de refrigeración comunitaria. Estas máquinas operan bajo el principio termodinámico del coeficiente de rendimiento. Gracias a esto, un enfriador moderno puede extraer tres unidades de calor de la tienda por cada unidad de electricidad que consume.