Un incendio forestal puede techar el cielo
Columnas de calor transportan contaminantes microscópicos a gran altura, creando un escudo invisible de partículas que migra a través de continentes enteros.
Cuando un incendio forestal devora miles de hectáreas, deja de ser un evento terrestre para convertirse en un motor vertical. El calor intenso impulsa el aire hacia arriba en una columna poderosa. Esta corriente eleva partículas microscópicas, conocidas como PM2.5, hasta lo más alto de la atmósfera.