Girar un rascacielos puede duplicar la brisa que lo refresca
Expertos en urbanismo usan túneles de viento para demostrar que un pequeño giro en la base de un edificio elimina el calor atrapado y refresca las calles.
Los rascacielos modernos suelen funcionar como radiadores gigantes con los ventiladores apagados. Estas estructuras atrapan bolsas de aire estancado que calientan intensamente el pavimento a sus pies. En megaciudades como Hong Kong u Osaka, el asfalto oscuro puede alcanzar los 60 grados Celsius. Este calor se irradia mucho después de que el sol se pone.