Las madrigueras de los zorros son diez grados más frescas que la ciudad
Mientras el asfalto urbano atrapa un calor sofocante, estos túneles subterráneos ofrecen un sistema de refrigeración natural que protege a las crías de temperaturas letales.
Bajo el asfalto vibrante de Londres y Berlín, los zorros rojos han diseñado una red invisible de búnkeres con clima controlado. Mientras la superficie alcanza temperaturas capaces de freír un huevo, estas madrigueras subterráneas se mantienen entre 5 y 10 grados Celsius por debajo del aire exterior. Al ocultar sus hogares bajo terraplenes ferroviarios o losas de hormigón, los zorros aprovechan el aislamiento natural de la tierra.