Nadar contra una corriente de resaca es una carrera perdida
Luchar contra las corrientes más fuertes del océano es como correr en una cinta al doble de tu velocidad máxima, lo que causa un agotamiento total en pocos minutos.
Una corriente de resaca funciona como una cinta transportadora de agua a gran velocidad. Estas corrientes canalizan enormes volúmenes de agua hacia el mar a través de huecos estrechos en los bancos de arena. Estos 'ríos' pueden alcanzar los dos metros por segundo. Esta velocidad duplica lo que la mayoría de los nadadores olímpicos de fondo pueden mantener.